Están indicados para casos de caída del cabello, adelgazamiento del cabello, exceso de grasa, dermatitis, sensibilidad del cuero cabelludo y cabello debilitado, además de ser complementarios al trasplante capilar.
Los resultados son progresivos. Las primeras mejoras suelen aparecer al cabo de unas sesiones, con fortalecimiento, reducción de la caída y mejora de la textura del cabello con el paso de los meses.
La mayoría de las terapias son mínimamente incómodas. Procedimientos como la microinfusión pueden provocar una leve sensibilidad, siempre con un control adecuado para la comodidad del paciente.
La duración varía dependiendo de las necesidades de cada paciente. Por lo general, al principio se recomiendan sesiones semanales o quincenales, seguidas de un mantenimiento mensual para obtener resultados más duraderos.