Sí. Como el procedimiento utiliza tejido del propio paciente, el resultado es extremadamente natural en términos de tacto, movimiento e integración con el cuerpo.
Sí. Parte de la grasa se puede reabsorber en las primeras semanas. Por tanto, el cirujano aplica la cantidad adecuada para conseguir el volumen deseado tras estabilizar el injerto.
La recuperación inicial dura de dos a tres semanas, considerando que incluye la curación tanto de las zonas liposuccionadas como de las mamas. El resultado final se observa con el paso de los meses, cuando la grasa se integra al tejido mamario.
Depende de los objetivos del paciente. El método ofrece un aumento sutil y natural. Para quienes desean mayor volumen o proyección acentuada, las prótesis siguen siendo la mejor opción. La técnica grasa es ideal para mechas claras y correcciones de simetría.