No. Cuando se realiza correctamente, la cirugía preserva la sensibilidad y respeta las estructuras naturales de la región. La técnica está diseñada para mantener la función íntima y mejorar la comodidad.
Las cicatrices son muy discretas, ya que la región tiene una excelente cicatrización y las incisiones se ubican en zonas de pliegues naturales. Con el tiempo, tienden a volverse prácticamente imperceptibles.
La recuperación inicial suele tardar de una a dos semanas, con necesidad de reposo relativo y cuidados locales. Las actividades físicas y las relaciones sexuales sólo deben reanudarse después de la aprobación médica, generalmente entre cuatro y seis semanas.
No. El procedimiento sólo funciona en los labios menores, remodelando el exceso de tejido. No altera el canal vaginal ni su función, manteniendo preservada la anatomía femenina.