La cirugía se puede realizar a partir de los 5 o 6 años, cuando la formación del cartílago está prácticamente completa. También se recomienda para adolescentes y adultos que quieran corregir las orejas prominentes.
Las incisiones se realizan detrás de la oreja, en una región del pliegue natural. Con el tiempo, las cicatrices se vuelven muy discretas y prácticamente imperceptibles.
La recuperación inicial dura de una a dos semanas, con el uso de vendaje protector y cuidados específicos para evitar traumatismos en la región. El resultado final se puede ver al cabo de unos meses, cuando la hinchazón disminuye y el cartílago se estabiliza.
No. La otoplastia sólo actúa sobre el cartílago externo de las orejas y no interfiere con la capacidad auditiva. La función del oído permanece totalmente preservada.