Sí. El patrón de la cicatriz depende del grado de flacidez y puede incluir incisiones alrededor de la areola, verticalmente o en forma de “T”. Las cicatrices están ubicadas estratégicamente y tienden a volverse más discretas con el tiempo y el cuidado adecuado.
Sí. El tamaño, forma y perfil de la prótesis se eligen en función de la anatomía, los deseos del paciente y la valoración del cirujano, garantizando un resultado equilibrado y natural.
La recuperación inicial dura de dos a cuatro semanas, con el uso de sujetador quirúrgico y restricción de movimientos que pueden provocar tensión en la región. El resultado final aparece con el paso de los meses, a medida que los tejidos se asientan y el implante se integra con el cuerpo.
En la mayoría de los casos se preserva la capacidad de amamantar, ya que la técnica está diseñada para respetar las estructuras mamarias. Sin embargo, cada caso debe evaluarse individualmente en consulta.