Las incisiones se colocan en los pliegues naturales de los párpados, lo que hace que las cicatrices sean extremadamente discretas. En el párpado inferior, la incisión suele ser interna y no deja cicatriz visible.
No. Realizada correctamente, la técnica preserva el aspecto natural, corrigiendo únicamente el exceso de piel o bolsas, sin modificar rasgos característicos del rostro.
La recuperación inicial varía de una a dos semanas, con una reducción gradual de la hinchazón y los hematomas. El resultado final se hace más evidente con el paso de las semanas, siguiendo el proceso de curación.
Sí. En casos de caída pronunciada del párpado superior, el procedimiento puede ampliar el campo visual, proporcionando una mejora funcional además de beneficios estéticos.